El packaging como herramienta de marketing para el delivery
El auge del delivery y el take away ha transformado la forma en que los restaurantes se relacionan con sus clientes. Hoy, gran parte de la experiencia gastronómica sucede lejos del local, en casa o en la oficina, y es ahí donde packaging se convierte en el gran embajador de la marca. Los envases, además de proteger el producto, comunican sobre el restaurante, sus valores y cómo quiere ser recordado.
Cuando un cliente recibe su pedido, el primer impacto visual y táctil lo genera el envase. Su diseño, textura, colores y mensajes transmiten sensaciones antes incluso de abrir el pedido. Un packaging personalizado proyecta coherencia, limpieza y atención al detalle, mientras que un envase genérico puede restar valor a la propuesta gastronómica.
Cada vez más negocios utilizan el packaging como lenguaje de marca: incorporan sus colores corporativos, frases que refuerzan su filosofía (“hecho con cariño”, “ingredientes reales”, “sin plásticos”), y materiales que reflejan su compromiso ambiental.
El consumidor asocia lo que ve con lo que prueba. Un café artesanal servido en un vaso kraft con tapa compostable refuerza la idea de autenticidad y sostenibilidad; una ensalada fresca en un bowl de caña de azúcar con etiqueta impresa comunica naturalidad y calidad. Por eso, el envase no solo debe proteger el alimento, sino también dialogar con el concepto del restaurante.
La coherencia visual (tipografía, logotipo, gama de colores, etc.) fortalece la identidad de marca y genera confianza. Además, el tacto también cuenta ya que los materiales naturales y agradables al tacto, como el cartón, el papel o la madera, aportan sensaciones que el plástico difícilmente puede transmitir.
En la actualidad, el siete de cada diez consumidores españoles afirma valorar positivamente que un negocio utilice envases sostenibles. Esta tendencia es ya una expectativa del cliente urbano. Así pues, optar por materiales como cartón, papel kraft, caña de azúcar o plásticos reciclables puede suponer una mejora de imagen para el establecimiento, así como un impulso de sus ventas.
Los avances en impresión y producción permiten hoy personalizar envases sostenibles con logotipos, mensajes o colores corporativos sin necesidad de grandes volúmenes. De hecho, empresas como Envapro ofrecen el servicio de personalización de bolsas de papel, vasos de cartón o cajas de pizza desde solo 1.000 unidades. Esto favorece a que incluso los pequeños restaurantes y cafeterías puedan proyectar una imagen profesional a través de sus envases por un precio económico.
Un simple detalle, como un vaso de cartón para café personalizado o una pegatina, puede transformar la presentación de un pedido reforzando el recuerdo de marca.